La crisis de la Liga mexicana: huelga de árbitros jornada 10.




 

 

 

 

Desde hace unos años el fútbol mexicano se ha visto manchado por una serie de situaciones que han puesto al descubierto los problemas internos de este deporte. Como todo, el fútbol termina siendo un reflejo claro de la situación del país: violencia, corrupción, pleitos, etc.

El día de ayer la Asociación Mexicana de Árbitros decidió irse a huelga, ya que consideraron sanciones leves a dos jugadores (Triverio y Aguilar) que agredieron a los árbitros. Al no llegar a un acuerdo, la jornada 10 de la Liga mexicana quedó suspendida.

El problema va más allá de esta huelga. Desde el inicio de este torneo hemos tenido muchos conflictos y problemas por diversas situaciones que han opacado el deporte como tal. Por jornada hemos tenido por lo menos un partido donde el arbitraje ha sido pésimo y ha terminado afectando el juego y a los equipos involucrados, hemos tenido lesiones graves que no han sido castigadas, problemas de violencia en la tribuna y cada jornada se ha terminado hablando más de estos problemas que del mismo fútbol. La Comisión Disciplinaria no ha tenido mano dura ante estas situaciones y justo por esto el día de ayer terminó por explotar esta bomba.

Para contextualizar un poco hablaré de tres acciones durante este torneo donde la Comisión Disciplinaria no ha actuado como debería.

En semanas anteriores vimos un pleito en la tribuna del Pirata Fuente que todo mundo esperaba una sanción ejemplar para poder parar la violencia en los estadios, la sanción que se dio fue solamente de un partido de veto por que se prometió que no iba a volver a pasar. La semana pasada vimos en el campo tres jugadas que lesionaron a los jugadores Hirving Lozano, Brizuela y Renato Ibarra (estos últimos terminaron con fractura) y solamente en la lesión del cone Brizuela hubo expulsión. Ayer la Comisión Disciplinaria dio la resolución a estos casos: lo de Hirving Lozano ni siquiera llegó  a estas instancias porque no hubo una apelación por parte del equipo Tuzos (cosa que debería de proceder aún sin apelación porque no se está cuidando la integridad del jugador), lo de Brizuela terminó suspendiendo 8 semanas a Sambueza y lo de Renato Ibarra ni si quiera un partido de suspensión se llevó el jugador Andrade.

A mitad de semana durante los juegos de octavos de final de la Copa MX el jugador Triverio de Toluca encaró al árbitro y lo empujó después de que expulsara a dos jugadores de su equipo, el árbitro de inmediato le sacó la tarjeta roja dejando a Toluca con tres jugadores menos. Ese mismo día en el partido de Xolos- América al final del partido, Pablo Aguilar intenta dar un cabezazo al árbitro que le saca tarjeta roja.  Ambas acciones merecían fuertes castigos y los árbitros acordaron que de no ser así se irían a huelga. La Comisión Disciplinaria dio la resolución de castigar 8 partidos a Triverio y 10 a Pablo Aguilar. Para los silbantes el castigo fue muy poco y por esto tomaron la decisión de suspender la jornada.

Yo estoy de acuerdo con los árbitros, pues en ambos casos hubo un intento de agresión hacia ellos y se pudo dar un castigo mayor que promoviera el respeto. Pero también creo que así como exigen respeto ellos deberían de darlo; hemos vivido unos años muy malos en cuanto al arbitraje, pues no cumplen con su trabajo y cuando ellos terminan arruinando el esfuerzo de los equipos por una mala decisión tampoco hemos visto castigos ejemplares para ellos. Un jugador puede lesionar a otro, incluso dejarlo fuera de las canchas por meses y ellos ni siquiera sacar una tarjeta amarilla y de ese modo no cumplen con su labor. Pueden no pasar los exámenes físicos y se les da otra oportunidad, pueden acribillar a equipos que pelean por no descender marcando penales o faltas inexistentes y solamente no son requeridos para la siguiente jornada. Pueden ser factor para que un equipo sea campeón o no y se les perdona por que son seres humanos que se pueden equivocar.

Yo aplaudo el valor que han tenido los silbantes para tomar una decisión de esta magnitud que termina repercutiendo a muchas personas como son las televisoras, patrocinadores e incluso al señor que vende tacos afuera del estadio; aplaudo su unión como gremio para marcar un precedente en el fútbol mexicano y agradezco que tomen cartas en el asunto para poder tener un mejor deporte. Pero de la misma forma, pido y exijo a jugadores y directivos que se tomen las mismas acciones cuando ellos no cumplen con su trabajo, que se les exija una mejor capacitación, que se les den sanciones ejemplares cada vez que con sus actuaciones manchen este hermoso deporte, exijo que si no son capaces de hacer su trabajo se les despida. Y también invito a todos los aficionados y medios de comunicación a unirnos y exigirle a la Federación que se tomen acciones reales y congruentes para mejorar el deporte, que señalemos a aquellas personas que sólo quieren perjudicar el deporte, que si nos toca ver algún caso de corrupción denunciarlo y hacer seguimiento del mismo, que juntos pongamos un alto a todo esto que opaca nuestro deporte favorito.

Sin duda esta huelga será un parteaguas para nuestro fútbol y por el bien del mismo, espero que sea para mejorar en todos los aspectos nuestra liga y así tener un mejor torneo.

 

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Loca, pambolera azulcrema hasta la última célula de mi cuerpo,arqueóloga, perdida en algún lugar de este hermoso mundo