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¡Santas ballenas voladoras!

Cuando Roland Tamayo cursaba el primer año de primaria nunca imaginó que al crecer se dedicaría al arte,  a pesar de que para ese entonces ya sabía dibujar de memoria a Boba Fett, causando tanta impresión a sus compañeros que la maestra se molestaba con él por distraer a toda la clase.  Varios años y dibujos después, convertirse en un artista seguía sin pasar por su mente, ya que estaba muy ocupado pensando en muelas y encías, endodoncias y extracciones, pues quería ser dentista.  Gracias a que existen las segundas oportunidades y las rectificaciones de camino, Roland deja los dientes y encuentra su verdadera pasión, es así como se gradúa de ilustrador en el Art Center College Of Design en Pasadena, California.

¿Y después?  Pues empieza a hacer carrera en el mundo de los videojuegos, para ser más exactos,  desempeñándose como artista 3D y de concepto.  Si has jugado Resistance: Fall of Men o Ratchet and Clank para Play Station, significa que ya has vivido, aunque sea de manera virtual, en un mundo diseñado por Roland.

Rachet and Clank

¿Así que antes de ser pintor fue artista digital?  Él nos comenta: “No puedo decir que así fuera.  Siempre sentí haber sido primero pintor y después el resto.  Aún en la industria de los videojuegos, el pintor dentro de mí siempre quería salir y trabajar en lienzos. Tener cimientos tradicionales y entender los principios fundamentales del arte me ayudaron a ser un mejor artista en el área digital.”

Resistance

En sus últimos años 3D, Tamayo tuvo la oportunidad de empezar a exponer en galerías, lo cual hizo que  tomara la decisión de abandonar la industria y dedicarse de lleno a la pintura: “Trabajar desarrollando juegos de video es más estresante, con muchas fechas límites que cumplir y con muchas personas a las cuales complacer que estar en casa escuchando música mientras pinto criaturas marinas y chimeneas”.

Able

Este es el arte de Tamayo, una bella yuxtaposición de lo natural con lo industrial, seres vivos salidos de una novela de ciencia ficción, ¡santas ballenas voladoras! ¡enjambre de medusas!  Y otras hermosas bestias transformadas en armas del futuro y vehículos de una era aún no conocida.

Sobre esto le preguntamos al pintor, ¿has notado que en tu obra parecen prevalecer los animales acuáticos sobre los terrestres, es esto algo consciente, es decir, con algún significado?  “Yo aprecio la belleza en la mayoría de los seres, pero hay algo muy bello en el movimiento tan fluido de las criaturas marinas y disfruto los colores vibrantes y las formas únicas que ellas poseen.  La mayoría de mis recuerdos de la infancia giran alrededor del agua, de ir a pescar, a andar en bote o acampar.  También iba con frecuencia a lugares como Marine Land o Sea World, así es como me interesé en ellas y ahora ellas me ayudan a contar historias, sobre todo porque se relacionan con mi vida a temprana edad.  Sin embargo, no es que no considere pintar animales terrestres en un futuro, pero los pescados y las ballenas me funcionan por ahora”.

Port

“Ahora que trabajo en casa, no tengo limitaciones al momento de crear.  Extraños híbridos pulpo-plantas salen de mi cabeza.  Creo que tiene que ver con el hecho de haber trabajado en Rachet and Clank, eran tantos mundos alienígenas que se nos tenían que ocurrir variaciones de todo, en especial cosas como plantas-alien para cada escenario”.

See Flower

¿Le gustaría al científico loco ver sus creaciones animadas? A esto él nos responde que sí, que le gustaría saber cómo lucirían sus seres cobrando vida ya que cuando los está pintando se los imagina vivitos y coleando, ya sea volando en el cielo o reptando en la superficie.  Roland Tamayo piensa con mayor detalle la pregunta: “Un momento, ¿te refieres a eso o a que si me gustaría verlos animados, como en un videojuego o caricatura? Sería maravilloso ver algo en esa línea, pero creo que está totalmente fuera de mi control.  Creo que algo más realista podría ser transformar algunas de mis ideas en libros infantiles para mis hijos, podría ser…”.

Ferris

Roland no solamente es joven y sexy, también es padre de familia, tiene unos pequeños gemelos de dos años de edad.  Esta es un parte muy importante de su vida como artista, ya que sus hijos, sin el afán de sonar cursi, se han convertido en el motor creativo del pintor.  En varias de sus obras podemos encontrar algún motivo que nos habla de sus niños.  Ya sea un pescado-bola de billar con el número 8 pintado en la barriga, haciendo referencia a los 8 meses de edad que tenían los gemelos cuando fue pintado el cuadro, una ballena exhalando treinta y cinco globos rojos (la edad que él tenía al convertirse en papá) o una manatí grande rodeada por dos manitíes menores que representan a su esposa e hijos. El arte de Tamayo está plagado de estas referencias y conexiones con su vida familiar.

Fleet

Entonces, si el pintor suele tener este tipo de detalles en su obra, ¿significa que también existe una relación entre pintar seres vivos y escoger un material orgánico para dicha labor? En realidad no.  Él eligió trabajar sobre madera por meras cuestiones de estética y confort: “Me gusta cómo se sienten los pinceles contra la dureza de la madera y disfruto cómo se ve la textura de la tinta sobre ella, en realidad nunca me han gustado los lienzos, pero no me gusta descartar nada en un futuro”.

Butterfish Study

Ya sabemos qué onda con la madera, cuál es la (no) relación entre ella y las obras, ahora, ¿qué hay con la constante presencia de nubes? Pues muy simple,  Roland siempre ha estado fascinado con ellas, desde pequeño le ha gustado encontrar en ellas formas de objetos conocidos: “Hay una belleza y un carácter especial en cada nube, me encanta pintarlas.  Para mí es visualmente interesante tener formas suaves y volubles como telón para mis imágenes”.

Sin embargo, a pesar de que le fascinan las nubes, ellas no son los objetos favoritos del ilustrador, al menos no dentro de sus pinturas.  Los artificios industriales, los cuales generalmente se relacionan con el metal, el concreto o la piedra son sus predilectos: “Las cosas algo oxidadas o desgastadas también tienen su grado de belleza, me gusta crear contraste en mis pinturas al integrar estos elementos.  Me gusta el contraste de lo orgánico con lo inorgánico de tal manera que resalte aún más la belleza de cada objeto”.

¿Cómo es que el arte de Tamayo se dio a conocer?  Esto se debe, en gran parte a la Galería 1988, ubicada en Los Ángeles, California, favorita de celebridades, desde Jessica Alba hasta Linkin Park, así como también de los amantes del arte y la cultura pop.  En el 2006, el pintor ganó un concurso a través del sitio web IGN.com, cuyo premio para el primer lugar era exponer en un show grupal llamado I AM 8-BIT, el cuál se montaría en dicha galería.  I AM 8-BIT giraba en torno a videojuegos de la vieja escuela y la pieza que Tamayó logró exhibir llevaba por nombre “Battle For My Affection” (Batalla Por Mi Afecto).  Al centro de la escena encontramos al pequeño Roland intentando decidir en qué ‘maquinita’ gastar la única moneda que tiene, mientras Pac-Man y Donkey Kong compiten por ver quién de ellos será el eligido.  No nos queríamos quedar con la duda así que le preguntamos quién había sido el ganador en esta batalla por su afecto, él nos responde y al mismo tiempo nos guiña el ojo: “es muy difícil escoger a uno, ¿no podemos declarar un empate?”.

Battle For My Affection

 

Blog de Roland Tamayo