Para perder el tiempo

Amarrando las agujetas.

A menudo nos enfrentamos con diferentes tipos de agujetas. Las podríamos clasificar por material, largo y grosor; sin embargo la técnica para amarrarlas es la misma.

Todo comienza cuando nos reclinamos hasta alcanzar nuestros pies, paso seguido tomamos la agujeta derecha y la izquierda con cada mano respectivamente. A continuación cruzamos la agujeta derecha hacia el lado izquierdo y la izquierda hacia el lado contrario, de manera que la posición de la agujeta derecha repose sobre la izquierda.

Por lo tanto tomamos las agujetas y levantamos ligeramente los brazos hasta formar una “x” con las dos agujetas. Con la mano izquierda sostenemos las dos agujetas desde el punto de intersección que se forma con las dos agujetas en la “x”. Tomamos el extremo que ahora se encuentra del lado derecho y lo entrelazamos por debajo del triángulo que se forma con la mitad de la “x” y nuestra pierna, hecho esto, deslizamos la mano izquierda hacia arriba sin soltar la agujeta.

Utilizando ahora ambas manos tiramos de las dos agujetas hacia afuera hasta sentir que la holgura que queda entre el calzado y nuestro pie es la correcta, así pues enrollamos en el dedo índice, una vuelta en cada mano respectivamente. Después, sostenemos con el dedo pulgar, medio y anular; ejerciendo presión sobre la agujeta para que ésta no salga del eje que crea el dedo índice, hasta lograr una especie de elipse, deslizamos de nuevo las manos hacia arriba, retiramos el dedo índice y volvemos a formar una cruz dejando el extremo izquierdo sobre el derecho.

Al concluir, introducimos la elipse que ahora se encuentra del lado izquierdo, dentro de la figura irregular que como en el caso de la “x”, se encuentra  frente a nuestro cuerpo, hasta dar una vuelta completa; de manera que la elipse regrese a su lugar. Por lo tanto podremos notar que las agujetas se han entrelazado. Para finalizar tiramos de los dos extremos de las agujetas hacia afuera creando un nudo y asegurándonos que el nudo se encuentre firme para evitar que con el transcurso del día se deshaga.

En caso de que nos tengamos que retirar el zapato (normalmente al llegar a nuestros hogares o al cambiar el calzado), lo único que tenemos que hacer es tirar de la punta de las agujetas hacia afuera hasta que se deshaga el nudo.

 

Foto tomada de Flickr del perfil de D Sharon Pruitt bajo una licencia de creative commons.