metas pequeñas para mejorar tu vida

Algo común cuando buscamos un cambio significativo en nuestra vida es sentir que el trabajo para lograrlo se vuelve más pesado día con día. Ya sea que estemos buscando un aumento de sueldo, mejorar la productividad de nuestro equipo o seguir adelante con nuestros propósitos de año. Siempre hay un punto en el que sentimos que por más cosas que hacemos no estamos logrando nada. Esto, en muy poco tiempo, suele ser un gran peso para nuestra motivación. Y muchas veces, hace que dejemos de lado los proyectos en los que decidimos comenzar a trabajar.

Si estás pasando por algo así, es muy buen momento para buscar los factores que te están llevando a sentir que no estás avanzando y trabajar en ellos. Sin embargo, esto seguramente te tomará algo de tiempo. Y dejar de avanzar, más allá de ser o no una opción, puede hacer que la pesadez tome mucho más tiempo en irse de lo que debería tomar.

Y es ahí, donde los pequeños logros se vuelven algo importante.

metas pequeñas

La primera vez que escuché sobre la importancia de las metas pequeñas en nuestro día con día, fue en un podcast de Tim Ferris. Tim comentaba cómo gracias a un monje en la India había aprendido sobre hacer tu cama como una de las cosas más importantes al comenzar tu día. Una idea apoyada por el almirante comandante de la fuerza de operaciones especiales de la armada de los Estados Unidos, William H. McRaven. Tim menciona que el simple hecho de hacer tu cama, genera un sentimiento de logro que te motiva a llevar a cabo más tareas. Menciona que esto es importante porque ayuda a generar un sentido de control, lo que nos lleva a ser más productivos.

Sin embargo, en este punto es probable que te preguntes ¿Cómo es posible que tender mi cama diario me ayudará a lograr mis metas? Y debo comentar, querido lector, que aún no he llegado al punto de cómo es que las pequeñas metas pueden ayudarnos a salir de la pesadez con la que estamos lidiando en ese momento.

“El simple hecho de hacer tu cama, genera un sentimiento de logro que te motiva a llevar a cabo más tareas”

Siendo honestos, muchas veces tenemos en mente nuestra meta a largo plazo y buscamos trabajar lo más que podamos en esta para lograrla en el menor tiempo posible. Y no es que sea malo hacerlo en más tiempo, es más bien que la velocidad en la que recibimos información actualmente nos hace percibir el tiempo y el esfuerzo de una forma distinta a como lo hacíamos anteriormente.

Debido a eso nuestra percepción de logros se ha visto alterada. Por lo que, para aligerar el sentimiento de pesadez, fijarnos metas pequeñas y a corto plazo se vuelve una opción bastante efectiva.

El Dr Philip Zimbardo, profesor emérito de psicología en Stanford, menciona en una entrevista para el Huffington Post: “La tecnología nos vuelve impacientes ante cualquier cosa que nos tome más de algunos segundos en conseguir. Presionas un botón y esperas acceso instantáneo… la tecnología nos envía de poco en poco a una zona horaria muy enfocada en la inmediatez. Lo que significa que tendemos a ignorar las consecuencias a futuro de nuestro comportamiento”. Lo cual, pienso que también afecta la forma en la que nos damos cuenta de nuestros logros al tener en mente nuestra meta a largo plazo, mientras esperamos que ocurra de forma inmediata. Teniendo como consecuencia olvidarnos tanto del trabajo que requiere, como de darle seguimiento a los pequeños logros que vamos obteniendo; logros que, al final del día, serán la base que nos ayudará a lograr nuestras metas a largo plazo.

metas

Pero, si dividimos nuestras metas en fases y logros más pequeños, podemos evitar la pesadez y mantener una motivación continua. Solo es cuestión de seleccionar los logros que queremos usar para medir nuestro avance. De esta forma si nuestra meta a largo plazo es, por ejemplo, obtener una suma de dinero grande de forma mensual o un ascenso en nuestro empleo, podríamos dividir estos en “Obtener una cuarta parte de la suma que busco de forma mensual y estable” o “Concluir una serie de labores que no podrían negar que estamos ayudando a mejorar las ganancias de la compañía”.

En ambos casos, lejos de alejarnos de la meta final nos estamos acercando y estamos solidificando las bases de nuestra meta final. Logrando además, que notemos que el esfuerzo que estamos poniendo tiene sus resultados; también en un plazo más corto y menor escala, así como darle un mayor valor al esfuerzo que hacemos a largo plazo. Algo que hemos dejado de lado, buscando obtener recompensas de forma inmediata.

Si en este momento te encuentras en una situación como la que comenté al principio y decides probar hacer este pequeño cambio en tu perspectiva, estaría muy interesante que compartieras con nosotros tus resultados. Ya sea en los comentarios de esta publicación o en mi twitter personal @JCarlosGP_.

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