De Bits, Bytes, cacharros tecnológicos y cultura digital El rincón de Mr_Comic Para perder el tiempo

Arch linux, un OS para el usuario.

Nota: Este post está dedicado a todas esas personas que usan cualquier sistema operativo y que tienen miedo de pasarse a otro tipo de distribución Linux  pero que ya sienten que no le sacan provecho al que tienen actualmente.

Tengo 4 años de usar Linux, empecé porque mi laptop tenía virus y tuve que formatearla y a la semana de instalarle Windows XP ya estaba lenta de nuevo, por lo cual me harté y decidí buscar alternativas así que decidí pasarme a Linux y gracias a @uzumaki117, que me hizo unos tutoriales de instalación, le instalé Ubuntu 8.04 y desde ese día Windows dejó de ser mi sistema principal y aunque adoro Windows 7 sólo lo uso cuando es realmente necesario.

Cabe aclarar que yo no soy anti Windows ni pro Linux (Mac mucho menos porque es Unix like y eso se le respeta), soy pro usuario en todos los sentidos.

A mi parecer un buen sistema operativo no siempre es el que es visualmente bueno o el que es fácil de usar, algunas veces dependiendo del usuario puede serlo pero no es algo que deba pretenderse alcanzar cuando se planea el OS, hacer eso es asumir que el usuario final es estúpido y por lo tanto darle todo para que “se vea bonito y lo pueda usar” y también “ocultar lo demás porque no sabe usarlo”.

Aerosnap
Screenshot del Aero Snap de Windows 7

A mi como usuario nunca me ha gustado darme cuenta de eso, dos grandes ejemplos son Windows y OsX ambos son buenos sistemas operativos pero se enfocan en si mismos y no en el usuario, digo a quien no le gusta el método de instalación de aplicaciones en Mac o el aero snap de Windows 7, pero el usuario final termina sin saber que más puede hacer de lo que el sistema le “permite” y cabe destacar que mucha gente no se da cuenta que el sistema operativo no sólo es un lanzador de aplicaciones, es una aplicación en si misma con muchas funciones que la mayoría desconoce.

No considero que Linux sea mejor o peor ya que incluso siendo software libre algunas distribuciones como Ubuntu, Suse, Fedora o Debian se centran tanto en que sea amigable con el usuario que muchas configuraciones importantes las hacen por ti y nunca (a menos que realmente te intereses en ello) sabes que configura que.

En el tiempo que llevo usando Linux he usado Ubuntu, Debian, Suse, Mandriva y Fedora, todos ellos tienen (excepto Debian) un instalador gráfico automatizado al cual sólo requiere que le des tus datos y la tabla de partición. Eso no es malo, de hecho es bastante útil cuando no cuentas con mucho tiempo o es un usuario novato, pero detrás de todo eso hay toda una carpeta de archivos de configuración generales en cualquier sistema Linux de los cuales, a menos que uno mismo investigue, el que casi todos conocen es fstab (controla el sistema de archivos y el montaje de unidades). Esos archivos te dan control casi total de las funciones más importantes del sistema como: conexión a una red, determinar el host del sistema, crear usuarios y contraseñas, controlar el montaje de unidades, determinar el inicio del sistema y los módulos que se cargan al iniciar.

Son cosas que “la gente no necesita hacer” y las automatizan en base a los pocos datos que piden y las cosas que detecta el instalador. Cuando te tomas el tiempo de hacer todo eso tú, el sistema se vuelve realmente tuyo y así es realmente un sistema pensado para el usuario.

Otra cosa común entre distribuciones Linux es el uso de binarios para instalar programas, de una manera similar a los .exe de Windows, como ejemplo tenemos los archivos .deb o los archivos .rpm que son instaladores de aplicaciones en su mayoría. Los binarios en una distribución Linux es algo muy debatible ya que originalmente deberían compilarse todos los programas agregados al sistema base, pero eso es tardado y no toda la gente está dispuesta a hacerlo. Realmente no es algo malo siempre y cuando se tenga acceso al código fuente del programa a instalar.

Arch se diferencía de otras distribuciones Linux en dos puntos principales:

1. Es una distribución con un sistema “Rolling Release” es decir, siempre está actualizándose y no hay versiones diferentes sino una sola versión totalmente nueva cada vez que se actualiza.

2. Al momento de hacer una instalación de Arch no instalas más que lo necesario para que el sistema funcione, es decir no tienes pre-instalado un servidor X, ni tienes programas innecesarios, mucho menos tienes un entorno de escritorio por defecto.

La mayoría de la gente vería el segundo punto como una desventaja ya que están acostumbrados a sistemas visuales y que “funcionan desde que se instalan” (lo entrecomillo ya que arch funciona desde que se instala siendo literales). Pero, y esto es algo que hablaba con mi novia el otro día ya que ella es usuaria de Mac, la ventaja de esto es que realmente aprendes que Linux y la linea de comandos tiene como base cosas bastante lógicas que se nos hacen complejas porque no nos detenemos a pensar.

Al tomar en cuenta esos dos puntos llegas a dos conclusiones, tu sistema operativo siempre tendrá el software en su versión más nueva y tienes el control sobre que se instala y que te sobra. Por otra parte al hacerte pensar cuando estás configurando cosas poco a poco el uso de cualquier otro sistema Linux se te facilitaría muchísimo porque la jerarquía de archivos es muy similar en casi todas las distribuciones.

Un ejemplo de en que te beneficia tener el control sobre tu sistema operativo es precisamente al momento de poner tu entorno de escritorio, casi todas las distribuciones te dan sólo dos opciones: KDE o Gnome; con lo cual ya están, de cierta forma, limitando tus decisiones sobre el Os de tu elección. Otra cosa es que por lo regular los sistemas Linux incluyen aplicaciones pre-instaladas que no siempre usaremos y que a veces suelen sólo estorbar, por ejemplo algunos juegos o alguna aplicación que no usemos porque la sustituimos por otra de nuestra preferencia. Eso nos quita tiempo.

Digamos que tenemos una computadora que no tiene muchos recursos y queremos darle uso de navegación de Internet y en algún momento creación de documentos de texto, instalar Ubuntu con Gnome completo más todos los programas que trae no suena a una opción viable ya que es espacio “muerto” porque probablemente después de instalarlo lo quitaremos e incluso cambiemos el entorno de escritorio, ahora imaginen que quieren hacer lo mismo e instalan Arch al tener acceso a configurar la conexión a la red desde el inicio del sistema no necesitas un gestor de conexión e incluso desde antes de empezar a trabajar ya tienes acceso a Internet, instalas lxde o fluxbox para que sea tu gestor de ventanas, instalas tu navegador de Internet favorito, algún programa de mensajería instantánea y por último instalas openoffice o en su defecto libreoffice; Con esas tres o cuatro instalaciones ya tienes un sistema ligero sólo con lo que realmente vas a usar y ahorras tiempo tanto en instalación/desinstalación cómo al iniciar tu sistema ya que los componentes a cargar son muchos menos.

Ejemplo de un escritorio de Arch Linux.

Eso es todo en esta pequeña introducción a Arch, en su totalidad fue de mi inspiración pero les dejo algunos links que pueden ser de utilidad en relación a configuraciones y la jerarquía de sistema Linux, también les dejo el link de la guía de instalación de Arch y la página de descarga 🙂

Guía sobre el sistema de archivos en Linux

Descarga de Arch

Guía de instalación de Arch para principiantes. (en inglés, la guía en español en la wiki la marcan como no actualizada)