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De cómo Windows 8.1 hizo que perdiera casi 3 terabytes de información

Si alguna vez has perdido datos de una USB, sabrás que la recuperación de datos es algo bastante engorroso, e incluso a veces llega a ser imposible de lograr.

Sé que muchos de los lectores de colission son como yo. Vemos una actualización de algún software que nos agrada, y lo primero que hacemos es instalarlo sin importar qué pasará con nuestros equipos, o incluso si perderemos algún documento en ese inter. Desafortunadamente, 3 terabytes son mucha información, y el proceso de recuperación de datos en una cantidad tan grande, no es algo que resulte muy agradable.

Pero bueno, ustedes están aquí para leer cómo perdí esta cantidad de información gracias a Windows 8.1.  Empezaré diciendo que esto no es algo que ocurra en todas las instalaciones de Windows, y que tuvo mucho que ver con acciones de mi parte, pero que fueron por problemas en la configuración de Windows 8.1.

Dicho esto, empezaré comentando que ver el aviso de una actualización de Sistema Operativo de forma gratuita, fue lo primero que llamó mi atención. Y es que mi laptop venía con Windows 8 pre-cargado, y debido a esto, calificaba para una actualización gratuita de sistema operativo. Ya había leído en Colission que no habían encontrado nada malo en Windows 8.1, o al menos eso fue lo que mencionó Siunlite en su post Lo bueno, Lo malo y Lo Feo de Windows 8.1. Esta fue la principal razón por la que me dispuse a instalarlo.

Al arrancar el sistema, todo iba de maravilla, el sisema fluía muy bien, tener el botón de inicio donde había estado en las otras versiones de Windows era algo raro, pero agradable al mismo tiempo. Entonces me dispuse a usar Internet Explorer por primera vez en mi nuevo Sistema Operativo para hacer lo que todos hacemos con IE una vez que hemos reinstalado nuestro Sistema Operativo, o hemos formateado nuestro equipo, para descargar otro navegador.

Ahí comenzó todo, la descarga la sentí lenta, pero pensé que quizá faltaban un par de actualizaciones por instalar antes de que el equipo estuviera al cien. Y si, faltaban algunas actualizaciones de drivers, entre ellas, la actualización de la tarjeta inalámbrica. Respiré profundamente, y dejé que el tiempo y mi ancho de banda, hicieran lo único que se podía hacer, descargar la actualización. Después de un rato, se descargó la actualización de la tarjeta de red inalámbrica, y se reinició el equipo.

Todo inició normal. Sin embargo, después de unos minutos de navegar, se había ido mi red. Mostraba que estaba conectado a alguna red, pero que no tenía conexión a Internet. Esto me cayó de extraño, y lo primero que hice fue ver en mi tablet y en mi celular si tenían red, o si pasaba lo mismo, ya que si pasaba lo mismo, seguramente era problema de mi red y no del equipo. Desafortunadamente, todos mis equipos conectados a Internet tenían red, con excepción de mi laptop. Eso significaba que el problema estaba en mi equipo. Pero eso no me desanimó, ya que en algún momento de mi vida me dediqué a dar soporte técnico a este tipo de problemas, vía telefónica. Entonces, conocía todos los procedimientos necesarios para solucionar este tipo de problemas.

[quote_center]”Sé que muchos de los lectores de colission son como yo. Vemos una actualización de algún software que nos agrada, y lo primero que hacemos es instalarlo sin importar qué pasará con nuestros equipos, o incluso si perderemos algún documento en ese inter. “[/quote_center]

Lo primero que hice, fue limpiar la caché de los DNS en mi laptop, esto porque de acuerdo a lo que me habían enseñado, cuando actualizas drivers, hay ocasiones en los que los DNS no agarran a la primera, y se resuelve de esta forma. Como mi laptop me decía que tenía conexión, pero no ancho de banda, esta era una acción obvia. Después de eso intenté navegar, pero nada, todo seguía igual.

Lo siguiente fue conectar el cable ethernet para ver si mi red estaba siendo afectada, o era solamente mi tarjeta de red inalámbrica. El resultado de esto fue raro, ya que al principio, la red funcionaba bastante bien, sin problema alguno, pero esto duró solamente unos 15 minutos, y después pasó lo mismo.

Ante esto, pensé en que quizá renovar la IP de mi laptop serviría de algo, y bueno, si sirvió. Tuve Internet por unos minutos de nuevo, y bueno, para no hacer largo el cuento, estuve así por varios días.

En estos días en los que estuve renovando mi IP, pasé por varios foros buscando la respuesta a mi problema. Parece que el problema estaba con los sockets de mi tarjeta de red inalámbrica, los cuales no permitían que la red trabajara bien. En este punto, de acuerdo a distintos foros y blogs tenía dos opciones. La primera, era buscar los drivers más nuevos de la página del fabricante de mi equipo, y esperar que esto solucionara mi problema. Sin embargo, de acuerdo a los mismos blogs y foros, esto funcionaba muy pocas veces, y en la mayor parte del tiempo, solo alargaba el tiempo que la computadora quedaba online, pero no solucionaba el problema.

La segunda opción, era hacer un downgrade de mis drivers. Es decir, instalar una versión más vieja de estos. Ya sea la versión de Windows 8, o la de Windows 7. Pero lo más confiable y recomendado era la versión de Windows 8. Esta era la opción que más éxito había tenido. Sin embargo, por el hecho de ser un downgrade, decidí pasar de largo por esta opción, y tomarla como la última opción.

En este punto, entré al sitio web de ASUS, marca de mi computadora, y actualicé todos los drivers de mi equipo con actualización disponible, para evitar que algo más dañara mi equipo.

Después de la actualización de drivers, todo iba mejor, aparentemente todo funcionaba de maravilla, pero de nuevo me quedé sin Internet debido aparentemente al mismo problema de mi tarjeta de red. En este punto, decidí que lo mejor era tomar esa última opción que no había querido tomar.

Descargué la versión de Windows 8 de mis drivers, y decidí que era momento de instalarlos. En este punto todo había mejorado, la velocidad de mi Internet era constante, y no me desconecté en ningún momento. En ese punto, yo ya era feliz porque mi Internet no había fallado en muchas horas. Después de terminar con la instalación de drivers y actualizaciones, tocaba reiniciar la laptop, así que lo hice.

Nunca debí haber reiniciado mi computadora. En el momento en el que arrancó mi sistema operativo, para dejarlo de una forma más clara, pues… no arrancó.

Después de intentar reparar el sistema un par de veces, y de intentar restaurar el sistema, con resultado fallido, al final de ese día me cansé, y decidí dejar eso de lado, para intentarlo posteriormente, y en el peor de los casos, cargar un sistema operativo alterno como Ubuntu, y desde ahí, copiar todos los archivos a mi disco duro de 3 terabytes.

Al día siguiente intenté prender mi laptop, pero al momento de arranque, prendía una pantalla azul con un error, algo típico de la pantalla azul de Windows. Busqué desde mi celular ese código en Google, y bueno, resulta que era un problema de voltaje debido a algún driver. Después de varios intentos fallidos de restauración de sistema, y de haber visto que aparentemente, la única solución real era remover físicamente mi tarjeta inalámbrica para que arrancara el sistema operativo correctamente, y de ahí, regresar el sistema operativo a Windows 8. [quote_right]”En el momento en el que arrancó mi sistema operativo, para dejarlo de una forma más clara, pues… no arrancó.”[/quote_right]

Y bueno, no pudiendo hacer eso, reinicié esperando que funcionara. Y milagrosamente, ¡Funcionó! En ese momento conecté mi disco duro, y comencé a pasar alrededor de un terabyte de información a mi disco duro. El proceso duró bastante tiempo, pero se completó después de todo ese tiempo. El proceso era mover los archivos, es decir, “Cortar, y después Pegar”. En ese momento ya solo quedaba expulsar el disco duro, y empezar con el regreso a Windows 8.

Entonces expulsé el disco duro, ¡Y MURIÓ! De la nada nos fuimos a pantalla azul, mismo error de variación de voltaje. Ya tenía todos los datos en el disco duro, y ya no existían en la computadora, así que formateé mi laptop y la regresé a Windows 8. Todo empezó bien, actualicé los controladores que debía actualizar, se reinició varias veces la laptop, y al momento de conectar mi disco duro para pasar algunos archivos en los que trabajaba antes de todo esto, ¡EL DISCO DURO DEJÓ DE EXISTIR!

Solamente tenía un sonido como un clic en el disco duro, lo que significa un daño físico, por lo cual obviamente me pedía formatear, algo que definitivamente no hice. Después de eso, solo me quedó dejar el disco duro guardado, y empezar a llamar a laboratorios de recuperación de datos, preguntando por el costo de la recuperación de datos en el disco.

Estaría de sobra decir que por el momento, descarté usar el sevicio de recuperación de datos de algún laboratorio, para ser honestos, recuperar alrededor de 3 terabytes de datos, por muy buena onda que se quiera ver la persona encargada de esto, al ser un daño físico, no cobraría nada barato por la recuperación de datos.

[quote_left]”Solamente tenía un sonido como un clic en el disco duro, lo que significa un daño físico”[/quote_left]Así que con un disco duro de 3 terabytes guardado en lo que baja el costo de recuperación de datos en discos duros dañados físicamente, decidí comenzar muchas cosas de nuevo, y olvidarme por este momento tanto de la recuperación de datos, como de el estrés que podría causarme tanto error.

Y si, sé que la ejecución de todos los procedimientos fueron decisión mía, pero si los drivers no hubieran estado mal en un inicio, nunca hubiera hecho todos estos cambios en mi computadora.

¿Ustedes han tenido algún problema con la actualización de Windows 8 a Windows 8.1? Si si, ¿Pudieron resolverlos?