Es 2026 y la mayoría de compañías dedicando alguna parte de su presupuesto para desarrollar e implementar Inteligencia Artificial, siguen presionando para que sus productos sean usados de una forma más normalizada; pese a que varios usuarios no nos sentimos atraídos a interactuar con este tipo de tecnología con la normalidad con la que buscan que la aceptemos.
Una de estas compañías es Microsoft, quienes han integrado su software de inteligencia artificial “Copilot” en la versión más reciente de su Sistema Operativo “Windows 11”.
Y uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos como usuarios, es que es imposible deshabilitar este software dentro del sistema. Lo cual me recuerda a las aplicaciones de las compañías telefónicas mexicanas que aparecen en tu celular cuando lo prendes y que no puedes eliminar pero sabes que no tienes interés en utilizar (Como Claro Juego en los celulares comprados bajo la compañía telcel). Que están utilizando espacio y recursos de tu equipo que se podrían ocupar de otra forma.
Una vez que Microsoft confirmó que esta implementación iba aser obligatoria, yo decidí que no actualizaría de Windows 10 a Windows 11. Principalmente porque no me gusta ser obligado a aceptar cosas para las que ni siquiera tengo un uso o simplemente no me interesa usar. En ese momento decidí que cuando Windows 10 dejara de ser confiable y seguro cambiaría mi Sistema Operativo al buen Ubuntu, una versión de Linux la cual llevo dos décadas de conocer y utilizar esporádicamente.
Mi decisión había sido tomada y llevaba un rato preparándome buscando información sobre qué versión de sistema operativo ubuntu instalaría. A lo largo de los años he usado tres versiones principalmente, Kubuntu, Ubuntu y Ubuntu Studio. Siendo Studio la versión que sentía que podía instalar en esta ocasión si veía que cubría mis necesidades para creación de contenido y hobbies creativos.

Sin embargo hoy me desperté y al abrir mi Google News, me aparecieron múltiples publicaciones de noticias de tecnología en donde mencionaban que Canonical (La empresa detrás de Ubuntu) había anunciado la integración de Inteligencia Artificial dentro de Ubuntu. De entrada, me sonó lógico y pensé que justo al ser un Sistema Operativo basado en Linux los usuarios podríamos decidir si instalar los módulos o programas de Inteligencia Artificial o no.
Desafortunadamente, la realidad fue algo distinta de lo que esperaba.
Canonical anunció que, efectivamente, iba a integrar módulos que los usuarios podían decidir si instalar o no y que además de esto iba a funcionar completamente distinto de como funciona la Inteligencia Artificial en Windows. Ya que estos módulos, los cuales incluirían aplicaciones y agentes de código abierto y alineados con los valores de Canonical/Ubuntu funcionarían dentro de un entorno independiente y sin acceso a documentos o sistema fuera de este entorno.
Sin embargo, también anunciaron que habría Inteligencia Artificial instalada dentro del sistema operativo y enfocada en optimizar el sistema, así como para funciones como la accesibilidad pero que no podría desinstalar el usuario. Y sé que puede sonar algo extremo pero esto fue razón suficiente para que decidiera dejar de pensar en instalar Ubuntu o alguna de sus variantes.
Entiendo que es importante la optimización de recursos en el sistema y que quizá esto podría ser algo pensado en mejorar la experiencia del usuario. Sin embargo, cualquier imposición de uso de Inteligencia Artificial en un momento en el que las empresas de Inteligencia Artificial están siendo integradas forzosamente hasta en aplicaciones de compra de bebidas (Como la integración de ChatGPT en la aplicación de Starbucks); además de integraciones con ejércitos invadiendo distintos países, se siente (personalmente hablando) como algo poco atractivo y hasta dalino.
Así que, aquí estoy, un 29 de Abril de 2026 decidiendo dejar de lado la idea de instalar Ubuntu en mi computadora principal. Esa computadora que utilizo para trabajar y divertirme. Y preguntándome ¿Qué distribución de Linux podría ser mejor ahora? Estando consciente de que hay una gran cantidad de distribuciones de Linux disponibles para utilizar de forma muy sencilla como sistema operativo principal. Y muy agradecido con esto porque cuando conocí Ubuntu por primera vez, instalar Linux solía ser bastante complicado y justo Ubuntu era una de las pocas alternativas sencillas para probar Linux como usuario doméstico.
Si tú, querido lector, llegaste hasta este punto y conoces alguna distribución de Linux libre de Inteligencia Artificial que pudieras recomendarme agradecería muchísimo que la dejaras en los comentarios o la compartieras con nosotros en nuestras redes sociales.

Hasta el momento, la recomendación principal es CachyOS. Que si bien, es compatible con herramientas de Inteligencia Artificial estas no vienen ni instaladas ni activas desde la instalación base del sistema operativo. Pero si ustedes tienen alguna otra recomendación, se los agradecería bastante.


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